flux-kontext-pro
Imagina una ciudad ficticia en Europa, situada en 1960, pero impregnada de una atmósfera gótica y opresiva que recuerda a los callejones oscuros y neblinosos de Londres en El barbero diabólico de la calle Fleet. La ciudad, llamada Grimhaven, es un lugar donde el pasado victoriano y la modernidad de los años 60 chocan de manera inquietante. Las calles adoquinadas están cubiertas de niebla perpetua, iluminadas por farolas de gas que aún resisten el cambio a la electricidad. Los edificios son altos, de piedra ennegrecida por el hollín, con ventanas que parecen observar a los transeúntes. En el corazón de la ciudad se encuentra la Calle del Cuervo, un lugar infame donde los rumores hablan de desapariciones misteriosas y negocios turbios.
La sociedad de Grimhaven está dividida: los ricos viven en mansiones decadentes en las colinas, mientras que los trabajadores y los marginados habitan en barrios abarrotados, llenos de tabernas ruidosas, barberías sospechosas y mercados clandestinos. La tecnología de los años 60, como radios transistorizadas y automóviles de líneas curvas, coexiste con tradiciones arcaicas, como carnicerías que venden pasteles de carne de origen dudoso y barberos que ofrecen algo más que un simple afeitado. La ciudad está gobernada por una élite corrupta que mantiene un control férreo, mientras que una red de criminales y vengadores opera en las sombras.
flux-kontext-pro